Lolitas y Lolis

12 del día, con una cerveza en un bar frente al Museo Reina Sofía saco de la bolsa una libreta de notas con la imagen de la “muchacha en la ventana” de Dalí, la acabo de comprar, no lo puedo evitar, las libretas, cuadernos, cuadernitos de las tiendas de los museos tienen magia. La muchacha, una imagen que me llena mi mente de azul. Ella en plena adolescencia mirando hacia el mar.

Con un vestido que el aire toca y se pega a su cuerpo joven en el que se le adivinan sus formas. Una Lolita, una adolescente. No podemos ver su mirada, pero se presiente que ve intensos sueños de futuro, las puertas abiertas del infinito de la vida que le espera. Es un mar en calma porque a esa edad sientes que serás una diosa sobre las aguas y podrás navegar por ese océano tranquilo de grandes amores, de grandes esperanzas y grandes emociones.

12:05, mi amiga Loli me envía un WhatsApp y me fijo en su foto de perfil. Ella asomada a una ventana, de espaldas al mar, tremenda escultura en el paseo marítimo de Cala Millor, Mallorca. Esa imagen me llena la cabeza de esperanza. Loli ha navegado por ese mar que en  tiempos de adolescentes se llamaba futuro. Un mar que arroja grandes y pequeñas olas y también calma. Así es la vida. De esas puertas que prometían felicidad, muchas quedaron cerradas como oportunidades que se van; otras las cerraron; otras las cerró ella misma, con furia, de un portazo; otras las dejó ajustadas, muy despacio, dejando una angosta luz de volveré. Pero hubo también maravillosas puertas que se abrieron de par en par, que la sedujeron, la embriagaron, la invitaron a pasar y allí se metió, sin ninguna duda. Atravesamos algunas puertas y, como Alicia en el país de las maravillas, caminamos en esos bosques de mentiras y de verdades hasta el fondo, aprendimos a punta de enfrentar los miedos que somos muy valientes. De espaldas al mar con sus puertas abiertas y cerradas Loli abre una ventana. No es mayor, es sabia. No es diosa, es muy humana.

Lolitas, adolescentes que soñábamos con abrir las puertas del mundo. Lolis, maduras que abrimos ventanas y seguimos soñando. Así es la vida. Maravillosa vida.

Katy Salazar

Learn how we helped 100 top brands gain success